Rendimiento de las ventosas de vacío

Convertir la presión atmosférica en un agarre preciso y fiable

El rendimiento de las ventosas de vacío depende de la diferencia de presión entre la presión atmosférica y el nivel de vacío dentro de la ventosa.

Para materiales porosos, niveles de vacío entre el 30 % y el 55 % mantienen el caudal necesario para compensar las fugas. Para superficies estancas, un vacío del 55 % al 80 % proporciona una mayor fuerza de sujeción, permitiendo utilizar ventosas de menor tamaño y mejorar la eficiencia.

Fases de manipulación por vacío

1 - Aproximación  

Para un contacto sin golpes con la superficie que se va a agarrar y para adaptarse a su forma, la ventosa en este caso dispone de 1,5 fuelles.

2 - Prensión  

A continuación, se aplica vacío a la ventosa, que eleva el objeto empujado por la presión atmosférica. La ventosa y el objeto permanecen unidos durante todo el proceso (transferencia, embalaje, etc.).

3 - Liberación  

Al final del proceso de agarre, el vacío se interrumpe para soltar el objeto.
Con frecuencia, se utiliza un soplado de aire para facilitar esta operación y evitar que se adhiera. Esto también permite pasar rápidamente al siguiente ciclo.

NIVELES DE VACÍO Y DIMENSIONAMIENTO DE VENTOSAS

En la práctica, la mayoría de las superficies que requieren sujeción por vacío no son estancas. Si el material es poroso o la superficie es rugosa, es inevitable que el aire penetre en el vacío a través del material o por los bordes de la ventosa.
En esta situación, debe mantenerse un caudal de vacío elevado para compensar las fugas de aire y garantizar la sujeción. Esto puede hacerse de forma económica y eficiente con un nivel de vacío bajo.
Dentro del rango de vacío recomendado, de 30 % a 80 %, deben distinguirse dos zonas distintas, según la naturaleza del objeto que se va a manipular.

1. Materiales porosos

La zona de vacío entre el 30 % y el 55 % es a la vez económica y eficiente, dado el caudal de vacío necesario. Las ventosas deben dimensionarse adecuadamente para obtener la fuerza de sujeción requerida.

2. Superficies estancas

En este caso, la zona de vacío entre el 55 % y el 80 % ofrece resultados excelentes. La fuerza de sujeción es mayor (véanse las curvas opuestas), por lo que pueden utilizarse ventosas de menor tamaño.